Coulant de chocolate, oh là là

Hay días que googleas "postres de kinder bueno". Esos días, cuidadín, porque estás más goloso que nunca. Aquí tienes una fuente de chocolate miniatura para los paladares más gourmet.

Lo más guay de los coulants, es que se tienen que hacer al momento, lo que significa que puedes prepararte un arsenal que estará ready en cualquier situación. Pongamos que quieres hacer 12 coulants, que se dice pronto. Tus armas serán estas:

  • 8 huevos medianos
  • 150 g de azúcar glass
  • 150 g de mantequilla
  • 250 g de chocolate para fundir (tipo postres)
  • 125 g de harina
  • 25 g de cacao puro en polvo
  • batidora con varillas y moldes de aluminio (de los de hacer flanes) y un horno

¿Lo tienes todo? Pues ale. 
Primero hay que batir los huevos con el azúcar, todo bien integrado. 
Cuando hayas troceado el chocolate, derrítelo con la mantequilla en el micro. No seas ansias, poco a poco para que no se queme: haz tandas de 30 segundos, remueve, y vuelta a empezar. Hasta que esté bien líquido. 

Espera a que se enfríe un poco, y ya podrás añadir tu choco derretido a la mezcla de huevos y azúcar que ya tenías preparada. Es muy importante que no esté muy caliente, porque si no el huevo se cuajará y te quedarás sin coulants

Hay que mezclarlo todo e ir añadiendo progresivamente la harina y el cacao en polvo, sin dejar de remover, hasta que la mezcla sea bien homogénea. 

Vamos con los moldes: úntalos con un poco de mantequilla y cacao para que la masa no se quede pegada. Llena cada molde hasta un poco más de la mitad, ¡que luego la masa sube un poco y no queremos accidentes! Ya casi lo tienes. 

Mete los moldes al congelador. Por lo menos tienen que estar ahí una horita. 
Cuando quieras disfrutar de tu coulant, pon a precalentar el horno a 180º, y luego hornéalos a esa temperatura durante 10 minutos. Enjoy, ¡masterchef!
 

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